lunes, 18 de enero de 2010

TÚ ERES EL MAESTRO

En mi casa no tengo estanterías con libros, no suelo leer habitualmente, si me preguntases el nombre de algún autor relevante no sabría decirte ninguno, tampoco me gusta ir a las bibliotecas, en fin... no soy escritor ni nada parecido.

Sin embargo, ocurre algo dentro de mí a lo que no consigo encontrar explicación. Tengo la necesidad imperiosa de comunicarme, De hablar, de contar, de escribir. De cantar, de bailar, de tocar un instrumento o muchos. De pintar, de dibujar, de fotografiar la vida.

De hacer algo que implica crear una realidad que quiero compartir con los demás, no porque sea cierta o todopoderosa si no por ser la mía. Una, entre seis mil millones de habitantes.



UN PERTENECIENTE A LA GENERACIÓN YO

domingo, 17 de enero de 2010

P-> Q

Necesito autoayudarme
para poder aprenderme,
para poder amarme.

Necesito conocerme,
para poder frenarme,
para poder cocerme.

Necesito vivir,
para poder morir,
para poder resucitar.

Ricardo Pineda vino para quedarse.
Como Antonio Furioso el turbulento.



LA CIGÜEÑA MÁS SABIA QUE CONOZCO

Flaco pero vivo

Para aquellos que pensaban que habia un avatar menos.
Menos avatar, uno habia que pensaban que aquellos paran
¡Y vaya que si paraban!
Eran aquellos que decian que el que falta por decir no sabia escribir.
Esccribir sabia, no decir por falta, que él que decian que aquellos eran
los que lo decian. ¡Y vaya que si eran!

No sabia si tenian razón: sin conexión, sin ninguna intención, papel, pose y falta de motivación.
El caso es que hoy es día 17, y como de 10 no tenemos nada ninguno de nosotros... Y es curioso... es curioso porque solia ser domingo cuando mejor me despertaba; y ahora los domingos me acuesto despues del sol y antes de soler.
Correr es de cobardes... y de ladrones. Y a mi no me roba nadie.

Soneto a Ricardo Corazón de Leon

Ricardo pineda exhaustivo frenetico,
dos años me separan de su origen,
nuestras barbas en honor del aborigen,
la inspiracion solo me encuentra cuando etílico.

Ricardo pineda la sabana regenta,
y claustrofobia en la calle fuencarral,
con gabardinas salvajes de animal
con almax forte sabor a menta.

Me meto en el tunel y os odio,
las alitas de pollo vuelan
con azucarada cara de pimpoyo.

Aros de cebolla triples reciben
como birdies en el hoyo,
como Ricardo Pineda practicando el Zen.

ORCAJO

sábado, 16 de enero de 2010

AUTOAYUDA

Eran las 6.30 de la madrugada de un viernes, como casi todas las noches, el insomnio podía con Ricardo Pineda. Cada día la misma historia, a las cuatro después de medianoche le entraban unas ganas inmensas de escribir. Se sentaba en frente de su Olivetti con un gintonic bien cargado. Pero no servía de nada, ni su ingenio, ni el alcohol, ni si quiera el porro con el que lo intentaba de vez en cuando.

La seguridad mató al genio. Pineda llevaba dos años con el mismo trabajo, la misma mujer, el mismo piso. No tenía problemas y sin embargo, ese era su problema. Sabía de sobra, que eso no era ninguna excusa, si cambiaba de trabajo, de mujer, o de casa, al tiempo, estas nuevas adquisiciones tomarían la etiqueta de viejas otra vez. Era un ciclo repetitivo, hostil, conocido y complejo.

Tenía un Máster en Libros de Autoayuda. Desde Bucay y Punset, a Brian Weiss, los conocía a todos. Su estantería del salón estaba invadida por centenares de manuales y recetas sobre la felicidad. Y era un hombre feliz, pero no lo estaba. Ya no sabía qué hacer con su vida. Ni de dónde sacar un pellizco de imaginación y así poder escribir más de dos líneas seguidas.

Por eso, esta noche, Yo, Ricardo Pineda, harto de mirar cómo se me escapa la vida, he decidido convertirme en un personaje de ficción ya que... sólo sé hablar de mí. No sé qué es lo que le pasa a la gente, sólo sé lo que me pasa a mí.

O lo que no me pasa.

ACOIDÁN

miércoles, 13 de enero de 2010

La increible y valerosa parahistoria del policia, la taza, y el azucar.

Asfaltaron con lapiz de frituras variadas
el cosmo polita policia desvariado en su fenestra,
carnivoreado de mil rumores
le carcomen el hollin de sus pulmones
sin querer.
El policia pausado es la bala pausada
que sigue su pauta dinamica del chocolate valor.
Las tazas de cafe miran estrepitosas la escena
secuencial sin parametros de amplitudes de ondas
racionales.
El azucar anonadado en su carcel desea
disolverse ya vitalmente lacteomizado,
practicando los bailes genitales alrededor de la
taza gris.
El policia pausado, pausado se quedó.

miércoles, 6 de enero de 2010

REYES FEUDALES

Ya vienen! Ya vienen!
Creo que he oido algo,
no sé si estarán aqui.
Tengo algo pendiente!
Tengo algo pendiente!
con esos astrónomos
del oriente.

ORCAJO