te estancas,
rozas el límite,
como el agua de un aljibe,
la angustia.
El devenir desaparece,
la eternidad se acomoda.
A veces, muchas, la existencia
se parece a limpiarte los dientes,
se repite,
el eterno retorno.
Lo que será no te interesa
lo que es, tampoco mucho.
A veces, muchas, la novedad
deja de serlo,
la anhelas,
el nihilismo.
Y el botón de encendido
sigue apagado.
A veces, muchas, escribes sin saber por qué
pero lo necesitas,
es vital pero no tiene sentido,
el absurdo.
El devenir desaparece
la eternidad se acomoda
y le gusta
y no se va
y disfruta
de tu no ser.
ACOIDÁN
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