viernes, 5 de marzo de 2010

SIETE

La sal se filtraba en mis poros,
lingotes de oro son las dunas.
Mi mundo es un grupo de loros
que caen del cielo en cunas.

El estrecho quedaba bien lejos
y mi maleta estaba cargada:
aviones, distancia y una novela apagada.

Una pulsión partida,
un combate sin rival,
toda mi vida en verso
al borde de aquel brezal

Desde aquí son siete estrellas
que nunca se apagarán.
Desde allÍ son siete islotes
que no consigo olvidar.


ACOIDÁN

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