Señor hijo de una putilla,
le enseñaré entre mi comisura, nocilla,
comisario, comerciante y desalmado.
Su dignidad arrastra de lado a lado.
Pues parece usted caballero acertado,
su mirada se extiende por toda la villa,
al igual que su mujer, la guarrilla,
de la que todo el pueblo conoce el estado.
A su educación un demonio le pegó un bocado.
Pues parece usted gracioso y espabilado,
voladora y zaragatera polilla,
cuando le observo sentado en su silla
observo un gigante chicle mascado,
palurdo, sacacorchos, abandonado,
soplagaitas, lechugino, ladilla.
orcajo
No hay comentarios:
Publicar un comentario