MI AMIGO MATEO
En esto llegó su amigo Mateo, con un colocón, que si lo veo, no lo creo. Murray estaba sentado frente al televisor apabullado por la locura y la falta de coherencia, de sentido y de razón. Pfff. Se cerró el telón y Mateo calló en el más oscuro de los sueños. ¿Volvería a despertarse? Pero eso no es todo, la gran pregunta era: ¿Volvería a despertarse cuerdo?
ACOIDÁN
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