Dicen que la vieron muerta
en el siglo veintiuno,
desganada
que ya no canta a la huerta
que ignora como vacuno,
que no es nada.
Dicen que murió en la silla,
que solo se lee en los libros,
enterrada.
Porque Madrid y Sevilla,
al sumarlos no te da dos,
para nada.
Digo que existe y la veo,
que la toco y me la fumo
a diario.
Que la pienso y la deseo,
no se toca, como el humo
solitario.
en el siglo veintiuno,
desganada
que ya no canta a la huerta
que ignora como vacuno,
que no es nada.
Dicen que murió en la silla,
que solo se lee en los libros,
enterrada.
Porque Madrid y Sevilla,
al sumarlos no te da dos,
para nada.
Digo que existe y la veo,
que la toco y me la fumo
a diario.
Que la pienso y la deseo,
no se toca, como el humo
solitario.
ORCAJO
Qué grande. Porque Madrid y Las Palmas, al sumarlas no te dan dos, para nada, mas bien cinco, seis o siete, y si me apuras ORCAJO, que sin jota y sin or, suena a CAO, y reagrupada a conciencia, puede que te de ACO.
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