Te conocí por descarte,
tronaba Camarón
hiciste alarde de flamenco
tu un truhán, yo un señor.
Olías a chocolate
(de Marruecos, como no)
ese es tu perfume,
ese es tu galardón.
Litros de cebada
para celebrar
que somos los elegidos,
nunca lo podrán negar.
Noches de bohemia,
guitarras de pasión,
cigarros encendidos
que matan
pero dan vida al sermón.
No decimos amén
ni predicamos religión
utopía de espíritus libres
pregonando revolución.
Síntesis filosofal y verdadera
para exaltar nuestra amistad,
recuerda querido Orcajo:
pocos te podrán igualar.
ACOIDÁN
No hay comentarios:
Publicar un comentario